Esta madrugada no sólo se atacó una discoteca gay en una ciudad estadounidense en el Mes del Orgullo, ni son más de 50 los muertos y más de 50 los heridos a las manos de un atacante, varios de ellos amigos y colegas nuestros disfrutando de un sábado cualquiera con sus seres queridos, en la mayor masacre en la historia reciente de ese país. Esta madrugada se nos atacó a todas las personas LGBT alrededor del mundo como a un consumidor más, como a un empresario más, como a un ciudadano más. Como a un ser humano más que no puede existir libremente sin ser odiado por una porción del mundo que se ha hartado de la diversidad. Una porción del mundo que no representa a toda la humanidad.
Por eso hoy estamos más visibles, más orgullosos y hacemos sonar nuestra voz más fuerte que nunca para eliminar la desinformación que genera y hace crecer los prejuicios, la intolerancia y el odio. Hoy le decimos al mundo que el largo camino recorrido no da la vuelta hacia atrás, que estamos aquí para establecernos y prosperar como miembros activos de nuestra sociedad, y no afuera de ésta. Que la diversidad es la fuerza que construye al mundo, y no la que lo destruye.
Desde nuestros organismos nos comprometemos a seguir conectando a profesionales y empresas para una sociedad justa donde la comunidad LGBT se integra y contribuye desde sus propias identidades a cerrarle el paso a la invisibilidad, al desperdicio de nuestras oportunidades y a la exclusión social y económica.
Con un abrazo fraterno.
